<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589</id><updated>2011-11-28T00:26:04.272+01:00</updated><category term='Valencia'/><category term='versión'/><category term='olanes educativos'/><category term='cuento'/><category term='viaje'/><category term='congreso'/><title type='text'>El Espejo de la  Dama Blanca</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-5288215181893041078</id><published>2008-02-10T20:16:00.000+01:00</published><updated>2008-02-10T20:21:08.369+01:00</updated><title type='text'>VIAJE A VALENCIA. DÍA SEGUNDO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;A pesar del cansancio, a lo largo de la noche me desperté sobresaltado unas cuantas veces, aún no había desconectado del viaje y tenía la impresión de que me iba a pasar mi destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Cuando al fin llegó el día, no había descansado todo lo que me hubiera gustado. Sin desayunar, por no tener tiempo, salimos del albergue en dirección a la zona de las facultades (cerca del estadio de Mestalla). Cuando franqueamos la puerta, pudimos comprobar que la luz del día cambiaba el mundo nocturno y los zombis se refugiaron de la luz solar como orcos, cual vampiros. Gracias al mapa regalado por el albergue, descubrimos una calle que daba a una general y que evitaba las zonas conflictivas por las que habíamos pasado la noche anterior. Llegamos a una boca de metro y nos dispusimos a tomar el que nos llevara a nuestro destino. Nos resultó curioso que por la misma vía pudieran llegar dos líneas distintas. Menos mal que nos dimos cuenta, pues podríamos haber ido a otra parte de la ciudad. De pronto, el andén se llenó de una multitud; se notaba que era la hora punta. Tocaba ir como sardinas en lata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;El congreso se celebraba en tres facultades distintas, por ello tuvimos que buscar dónde se encontraba la entrega de documentación. Allí nos topamos con conocidos que hacía tiempo que no veíamos. Recogimos la cartera que contenía dicha documentación y marchamos a la búsqueda del salón donde mi compañero tenía que romper el fuego con su comunicación: a él le tocaba ser el primero del día –junto a otros en los distintos salones- Después de unos momentos de confusión, logramos llegar al lugar indicado. Y con un pequeño retraso, dio comienzo la sesión. Lo curioso de dicha sesión fue el presidente de mesa, todo un espectáculo y no menos sorprendentes sus preguntas a los comunicantes en el turno de cuestiones. Hay mucha gente rara suelta por el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En uno de los descansos acudimos a la cafetería de la facultad donde nos encontrábamos para poder acallar nuestros pobres estómagos, que protestaban por el ayuno forzoso mantenido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En la siguiente sesión nos hallamos con dos chavales de Cáceres con los que hicimos piña. Les habíamos conocido en un congreso anterior gracias a una amiga común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;No fue la única incorporación al grupo. Mientras tomábamos un refrigerio antes de ir a comer, se nos unió un chico procedente de Alicante que había acudido solo al congreso y que mi amigo, Enrique, y yo habíamos conocido en la sala donde mi compañero había presentado su comunicación. Allí departimos, nos echamos unas risas y entre tras posibilidades, elegimos una para ir a comer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Hacía calor en la cafetería correspondiente a &lt;st1:personname productid="la Facultad" st="on"&gt;la Facultad&lt;/st1:PersonName&gt; de Historia. De entre los platos del menú, los cuatro foráneos pedimos paella. No era de recibo ir a Valencia y no probar la paella. Por desgracia, aquella paella no estaba en su punto y alguien no versado en las excelencias culinarias valencianas, podría generalizar e ir pregonando a los cuatro vientos que en Valencia se preparan malas paellas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;El segundo plato mío, tampoco es que fuera una excelencia. Era curioso que la comida fuera inodora y casi insípida. Lo único bueno del menú fue el postre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;La sobremesa se pasó pronto. Acudimos a la siguiente ronda de conferencias. Finalizadas, teníamos que trasladarnos hasta &lt;st1:personname productid="la Universidad" st="on"&gt;la  Universidad&lt;/st1:PersonName&gt; donde se iba a celebrar el acto de apertura. Incongruente era este hecho cuando el congreso había finalizado ya su primera jornada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Nos juntamos un grupo y partimos a la búsqueda del lugar, guiándonos por un mapa, que precisamente no suelen ser muy fieles. A pesar de los impedimentos, llegamos al lugar del acto puntuales. Accedimos a un patio porticado. En él una serie de camareros preparaban unas mesas. Presuponíamos que nos iban a agasajar con un vino español como es habitual en dichas inauguraciones, cosa que era de agradecer. Penetramos en la sala correspondiente, muy bonita, con obras de arte interesantes –además de retratos-. El protocolo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de intervenciones se cumplió, cantando por último el coro universitario el famoso &lt;i&gt;Gaudeamus igitur&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Con ganas de saciar el apetito, salimos de nuevo al patio, mas no pudimos cumplir dicho propósito. Sobre la mesa había simplemente dos posibilidades: copa con zumo de naranja –muy propio de la tierra valenciana- o una copa de cava. Al menos pudimos saciar algo la sed, pero protestando nuestros estómagos, una vez más, por no ofrecerles algo sólido, nuestros dos amigos extremeños y los dos vallisoletanos nos fuimos de allí. Tras un momento de debate, decidimos cenar a base de tapas. Y donde más nos gustó, nos sentamos en una terraza y solicitamos diferentes tapas, dejándonos aconsejar por el camarero. No muy lejos de allí había una familia de extranjeros, con pinta de estadounidenses, que devoraban la comida de una forma brutal, sin compostura, en los límites de la mala educación. Su avidez denotaba que su paladar no estaba acostumbrado a una buena cocina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Como uno de nuestros compañeros se iba al día siguiente después de exponer su comunicación –nos tocaba dentro del mismo bloque-, lo acompañamos a coger un billete de tren. Ya en la estación descubrimos que no quedaban números y había que esperar la benevolencia de los taquilleros, algo que era muy dudoso por las caras que ponían cuando llegaba un nuevo cliente. Probó suerte en una máquina dispensadora; no funcionaba. En la otra tuvo más suerte y consiguió el preciado billete, no sin antes pelearse con el sistema informático. Una señora que quiso sacar también su billete no tuvo tanta fortuna; la máquina se había declarado en huelga, ya había trabajado suficiente por aquel día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Paseamos por la ciudad un rato y después nos despedimos. Nuestros alojamientos se encontraban en puntos opuestos. En el camino de regreso a nuestro albergue pudimos percatarnos de que la ciudad se sumía en el silencio y tanto gente como vehículos desparecían.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;No queriendo repetir la experiencia del primer día, tomamos el camino matutino. El silencio imponía respeto, pero más lo desconocido que en cualquier momento podía surgir. En la plazoleta los zombis daban vueltas sin sentido, algunas veces en círculo. Entramos en el albergue dando las buenas noches a la recepcionista. Confiados en que no había nadie más en la habitación al no habernos avisado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Entramos despreocupados y al mismo tiempo que me tropezaba con algo, mi compañero encendía la luz. Unos gruñidos salieron de las literas. En las camas superiores teníamos dos valkirias germanas roncantes, que habían llenado todo el suelo de objetos, difíciles de eludir en la penumbra al haber apagado la luz para no molestar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Para charlar un rato, picar unas chucherías y repasar yo mi comunicación, nos bajamos a un salón que estaba completamente vacío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Antes de volver a la habitación, pasé por el servicio. Había un gran alboroto en aquella planta por parte de un grupo de españoles. Al ir a acceder al lavabo de chicos, me topé con tres chicas, que en seguida se apresuraron a decir que no me había equivocado y que ellas eran las invasoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Yo en realidad tengo pene –saltó la que parecía la graciosa del grupo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;A lo que contesté:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Me parece muy bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Más quisieras tú –le contestó un compañero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Después de este momento surrealista, retorné a la habitación, nuestras compañeras seguían roncando. Al día siguiente descubriríamos una botella de ginebra en la papelera. Era aquel otro momento peliculero en que las doncellas se encontrarían ávidas de sexo e intentarían violar a sus dos pobres compañeros. Ficción. La realidad eran dos voluminosas valkirias que dormían a pierna suelta. Y roncaban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Para más colmo, una tabla del somier de la cama de encima de mí estaba rota y había una posibilidad que sobre mí cayera la muchacha germana. ¡Que llegara pronto el día!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-5288215181893041078?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/5288215181893041078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=5288215181893041078&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/5288215181893041078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/5288215181893041078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2008/02/viaje-valencia-da-segundo.html' title='VIAJE A VALENCIA. DÍA SEGUNDO'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-4347011365380640585</id><published>2008-01-15T16:36:00.000+01:00</published><updated>2008-01-15T16:42:01.440+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Valencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='congreso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>VIAJE A VALENCIA. DÍA PRIMERO (II)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Con el equipaje a cuestas nos fuimos a dar una pequeña vuelta ya tomar algo a un bar, esperando que el tiempo transcurriera rápido. El buen tiempo que propiciaba el reluciente sol, congregaba los turistas en las plazas, disfrutando de una sobremesa apacible después de haber yantado. También nosotros hicimos una estación en una plaza, mientras comíamos unas chucherías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Llegó la hora de retornar a Atocha. Había un gran jaleo, mayor que por la mañana. La megafonía anunció una anulación de un trayecto. Escuchamos atentos, rogando que no fuera el nuestro. Con la suerte que teníamos aquel día, no hubiera sido de extrañar. Por una vez, la fortuna no fue adversa y era otro el trayecto el anulado. Ascendimos al piso superior para poder acceder a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nuestra vía. Y de estos sin sentidos que existen, después de pasar los controles oportunos, tuvimos que descender lo ascendido hasta la vía de donde partía nuestro transporte. Al acercarnos pudimos percatarnos que dicho tren tendría que ser jubilado en poco tiempo, s no lo tenía que estar ya. Incomprensiblemente, no había lugar donde guardar la maleta. En mi caso la introduje en el hueco entre los asientos y la utilicé como reposapiés &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;El cansancio hizo que cayera en duermevela. A ratos volvía a la realidad, sin que el reloj avanzara. El camino se hacía eterno y precisamente el medio de transporte no era de lo más cómodo, continuamente se agitaba como si circulara por un empedrado. Y no podías distraerte con el paisaje, pues la oscuridad ya había invadido todo. Sólo rompía la monotonía el trasiego de gente que acudía al servicio a aliviar sus necesidades, no sólo corporales, sino también de la necesidad del tabaco. Curioso ver fue cómo tres chicas penetraron en el minúsculo recinto, como si intentaran batir algún récord absurdo. Desde luego que ninguna de las tres padecía claustrofobia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Como una bendición, al fin llegamos al destino, la estación de Valencia, con casi media hora de retraso. Por suerte no teníamos que coger ningún otro medio de transporte más, si no, lo hubiéramos perdido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Bastante cansados del viaje, sólo teníamos ganas de llegar al albergue y allí disfrutar de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las viandas que aún nos quedaban en la mochila que no habíamos consumido en el trayecto. Como no teníamos mapa, lo primero fue ir a consultar alguno ya que a más de las diez y media de la noche no habría ningún punto de información turística abierto que nos pudiera facilitar uno. En la estación no encontramos ninguno, así que salimos al exterior y buscamos un panel de información. Nos sorprendió la tranquilidad que se respiraba en la ciudad a esas horas, apenas personas y apenas coches. En uno de los paneles de parada de autobús encontramos uno. Empezamos a buscar nuestra calle, pero allí no aparecía reflejada. Hallamos otro mapa más detallado en otro panel, pero tampoco. Comenzamos a dudar si nos habrían dicho bien la calle o quizás nosotros no habíamos entendido bien la dirección. A los primeros transeúntes, una pareja de edad madura, les preguntamos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- Disculpe, ¿sabe dónde se encuentra la calle Valmes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- No lo sé. Me suena que está en Barcelona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Tras este momento surrealista, fuimos preguntando a cuanto transeúnte se cruzaba por nuestro camino. Siempre obteníamos la misma respuesta, e incluso alguno más apostilló “me suena que está en Barcelona”. A momentos parecía que habíamos sido víctimas de alguna broma pesada. No quedando más remedio, nos dirigimos al Ayuntamiento, punto de referencia que nos habían dado. Buscamos entre las bocacalles, pero por allí no había ninguna que se llamara así. En nuestro deambular nos volvimos a cruzar con una pareja, más joven que la primera. Volvimos a repetir la pregunta. En un primer momento nos dieron una negativa, pero a la memoria de la mujer acudió el recuerdo de que en esa calle había un albergue juvenil de boy scout. Habíamos encontrado una tabla de salvación. Ahora dirigimos nuestros pasos hacia el nuevo punto de referencia: el Mercado Central. Cada vez el silencio era más profundo en la ciudad y cada vez la sensación de soledad era mayor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Llegamos al punto de referencia sin problemas. Callejeamos un rato, sin encontrar de nuevo la recompensa buscada. Ahora para colmo, no teníamos a nadie que preguntar a no ser que asaltáramos a algún vehículo solitario que apareciera. Los nervios crecían cuando pensábamos que habíamos notificado nuestra llegada a una hora ya pasada. La esperanza renació con nuevos bríos cuando divisamos una ambulancia aparcada y con el conductor en su interior. Le asaltamos con nuestra pregunta. Desconocía cuál era la calle, pero de la gantera sacó una guía en la que buscó la tan traída calle. No estaba muy lejos de allí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Penetramos en una calle que nos tenía que llevar al objetivo. Nos hallamos con un conglomerado de calles estrechas sin carteles visibles de los nombres. No había un alma en esa zona. Hay que reconocer que aquel lugar, por la noche, imponía un gran respeto; era el típico lugar donde transcurrían las películas de terror. Mi compañero vio una mujer anciana con un carro de compra y se acercó a ella. Su respuesta fue negativa, acompañada de un tono cortante y algo chungo. Tomamos otra cale. En un portal, sentada, había una chica. Nos fuimos a acercar, mas al ver cómo sacaba una bandeja envuelta en papel de aluminio y hacía unas operaciones extrañas sobre él, decidimos no hacerlo. Continuamos avanzando y divisamos el final de la calle, por donde apareció un hombre de raza negra que caminaba como un zombi y que denotaba síntomas de encontrarse bajo los efectos de alguna droga. De pronto se escuchaban más voces y sombras que se tambaleaban. Cambiamos de dirección, preguntándonos dónde nos habíamos metido. El silencio se rompió definitivamente con gritos y vociferaciones en lenguas desconocidas para nosotros. La cosa pintaba mal y más, cargados con las maletas que entorpecían una rápida retirada si todo se ponía peor. Y cuando parecía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que no iba a haber manera de encontrar la calle, al hallamos y también el albergue, cuya puerta daba a una plazoleta que poco a poco iba siendo tomada por zombis que aparecían por las callejuelas aledañas. Sin dilación, llamamos a la puerta y entramos apresuradamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Tras pasar por recepción y hacer todos los papeleos, a fin llegamos a la habitación. Por suerte no teníamos compañeros y era toda para nosotros. El cansancio se hizo más patente al relajarnos. Desde las ventanas veíamos pulular a los zombis y e un momento dado un conato de pelea al lanzarse algunos escombros desde un contenedor. El albergue era acogedor y agradable, pero los vecinos eran un poco molestos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y después de tomar las viandas reservadas, nos rendimos al sueño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-4347011365380640585?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/4347011365380640585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=4347011365380640585&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/4347011365380640585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/4347011365380640585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2008/01/viaje-valencia-da-primero-ii.html' title='VIAJE A VALENCIA. DÍA PRIMERO (II)'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-1008614770444247448</id><published>2007-12-20T12:16:00.000+01:00</published><updated>2007-12-20T12:17:24.812+01:00</updated><title type='text'>VIAJE A VALENCIA. DÍA PRIMERO (I)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Tras una noche de cena y posterior tertulia, llegué a mi casa con el tiempo justo de preparar los últimos detalles del equipaje y marchar en busca de mi compañero de viaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;El camino fue tranquilo, apenas había gente, salvo unos cuantos que se disponían a emprender su quehacer diario y otros que volvían a sus casas después de una noche de fiesta degustando los néctares, a veces pedestres, de Baco. Como en otras ocasiones, tuve que esperar un poco a que bajara mi compañero. No era plan de subir con la maleta a un piso sin ascensor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Llegamos bien de tiempo a la estación de trenes, descubriendo que el horario que constaba en la página web de RENFE no era el verdadero. El tren llegó bastante puntual y en seguida emprendimos el viaje a Madrid, nuestro primer destino. Como era de esperar, pronto me vi entre los brazos de Morfeo. Mi compañero no fue menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Me desperté varias veces, pero en seguida volvía quedarme dormido. La última vez miré mi reloj y decidí quedarme despierto al ser cerca de la hora en la que teníamos que llegar a Chamartín. Mi amigo continuaba durmiendo. Cuando se cumplió la hora le llamé. Sin embargo, el paisaje no anunciaba la llegada a la ciudad. Unos momentos después comprendimos que llegábamos con retraso. La cosa empezó a ponerse preocupante cuando el tren acumuló veinte minutos. En cuarenta minutos teníamos que coger el tren que nos llevara a Valencia. De pronto, el tren se detuvo en medio de la nada… en total más de treinta y cinco minutos de retraso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;A toda velocidad descendimos del tren y corrimos hacia la vía donde salía un cercanías que llevaba a Atocha, lugar desde donde partía el otro tren. Mi carrera se vio entorpecida por dos chicas que se atravesaron delante de mí. Este acontecimiento provocó que no pudiéramos llegar a tiempo y sólo pudiéramos contemplar cómo el tren se alejaba de nosotros cual sucede en las películas. Sólo esos segundos y habríamos legado a tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Pero no nos dimos a la derrota. De nuevo emprendimos la carrera. Unos momentos de duda entre metro o taxi, decantándonos por este último. Salimos a la calle… e increíble, no había ningún taxi. Corriendo por las calles llegamos ante una parada en el cual había uno esperando. De súbito, arrancó y se marchó. Desde luego que aquél&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no era nuestro día de suerte. Nos acercamos a la parada y tomamos el primero que llegó. Era una auténtica lucha contrarreloj. Ahora era el momento peliculero de encontrarse con un conductor temerario especialista en la velocidad… mas aquél no era de esa clase. Era el típico taxista que daba mala fama al gremio: respetuoso con las normas y señales de tráfico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Al fin llegamos a Atoche, no sin el sobresalto de casi chocarnos contra un automóvil que invadió de pronto nuestro carril. El día no fue, pues, tan nefasto en ese aspecto, la salud al menos quedó intacta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Como era de esperar, llegamos tarde. No hubo el milagro de que el tren saliera con retraso como otras tantas veces es usual. Acudimos a la oficina a reclamar por el retraso, pero como de tren a tren no había hora y media de diferencia, ellos no se hacían responsables y nos tocaba pagar un suplemento. A continuación nos mandaron a la ventanilla. Y no pudimos menos que asustarnos al ver las enormes colas que allí existían. Para colmo, hacía un calor asfixiante, que alguna extranjera no notaba al levar su abrigo bien abrochado. Como parece ser costumbre en Atocha, las máquinas expendedoras de billetes no funcionaban, estaban declaradas en huelgas, es más, algunas incluso en rebeldía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Esperando el turno en una de esas colas, se me ocurrió hacer una foto a mi amigo y a mí. De pronto se me acercó una guardia jurado y me indicó que estaba prohibido hacer fotos. Como no era de las colas no dijo nada más. Busqué después un cartel con dicha prohibición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no existía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Al fin llegó nuestro turno, ya medio deshidratados. Pedimos pasaje para el siguiente tren. Completo. Tuvimos que elegir el siguiente y los billetes nos fueron entregados previo pago de cuatro euros por barba por haber perdido el tren anterior. Salimos de la oficina para poder respirar un poco. Y en los bancos de la estación nos sentamos. Teníamos unas cuantas horas por delante antes de que partiéramos rumbo a Valencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i&gt;(Continuará)&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-1008614770444247448?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/1008614770444247448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=1008614770444247448&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/1008614770444247448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/1008614770444247448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/12/viaje-valencia-da-primero-i.html' title='VIAJE A VALENCIA. DÍA PRIMERO (I)'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-3682818235664415248</id><published>2007-11-19T17:52:00.000+01:00</published><updated>2007-11-19T17:55:52.945+01:00</updated><title type='text'>VIAJE A VALENCIA (PROLEGÓMENOS)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En el calendario del mundo de &lt;st1:personname productid="la Filolog￭a Cl￡sica" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Filolog￭a" st="on"&gt;la Filología&lt;/st1:PersonName&gt; Clásica&lt;/st1:PersonName&gt;, el mes de octubre se encontraba marcado en rojo por ser la celebración del Congreso Nacional de Estudios Clásicos que &lt;st1:personname productid="la Sociedad Espa￱ola" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Sociedad" st="on"&gt;la Sociedad&lt;/st1:PersonName&gt; Española&lt;/st1:PersonName&gt; de Estudios Clásicos organiza cada cuatro años y donde hay la oportunidad de encontrarse con investigadores y amantes del mundo de &lt;st1:personname productid="la Filolog￭a Cl￡sica." st="on"&gt;la Filología Clásica.&lt;/st1:PersonName&gt; Y dado que somos un colectivo en cierta manera minoritario, una oportunidad de ver un número elevado de personas con intereses muy parecidos a los tuyos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Otro argumento interesante para la asistencia a dicho congreso era la oportunidad de presentar una comunicación con la posibilidad de que ésta aparezca en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las actas del congreso si es elegida por la comisión científica. Una comunicación, la única manera en la que un joven investigador puede hacer una aportación en un congreso y darse un poco a conocer. No había más que buscar un tema. Y para no dispersarse lo mejor era tratar algún aspecto relacionado con la tesis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Dicho y hecho. El verano transcurrió entre libros, papeles y notas con análisis particulares sobre métrica. Mientras, algunos disfrutaban de vacaciones en alguna playa o montaña, yo permanecía al pie del cañón. Por suerte, el trabajo tuvo su recompensa y el trabajo fue terminado una semana antes del congreso. Sólo quedaban revisiones a la búsqueda de posibles erratas y de los cambios inoportunos de palabras que de vez en cuando el ordenador realiza por su cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Un siguiente paso fue la de localizar un alojamiento. Las complicaciones surgieron cuando se consultaron los precios. Demasiado altos para un bolsillo reducido y más cuando la idea era la de estar los cinco días que duraba el congreso. Las pocas ofertas eran de hoteles que se encontraban fuera del perímetro urbano. Por suerte, no nos dejamos influir por los cantos de sirena, pues al conocer después su situación exacta, la lejanía era mayor de lo pensado y hubiera sido necesario un automóvil para trasladarse. No quedó otra opción que buscar en hostales y albergues. En los comentarios dejados por los clientes era llamativo que al mismo establecimiento se le calificara de muy bien o muy mal, otros sólo recibían elogios y alguno sólo críticas. Por completo desechamos los que tenía sólo informes negativos. Entre diversas opciones al final elegimos una, de la que más hablaré en los capítulos siguientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Ya sólo nos quedaba la cuestión del viaje. Tren o autocar eran las dos posibilidades, ya que el precio de un viaje en avión era prohibitivo. La sorpresa vino cuando los conductores de la empresa Auto-res convocaron una huelga que provocó la reducción, entre otros trayectos, del de Madrid-Valencia, sólo había servicios mínimos. Ante tal expectativa, con posibilidad de quedarte en tierra si no se cumplían los servicios mínimos, sólo nos quedó la opción del tren, aunque la vuelta la dejamos abierta para tener más posibilidades y ver si el conflicto se resolvía antes. Y para cuadrar horarios y llegar a una hora digna, coger uno que salía el domingo a las 8.45 de la mañana. No quedaba más remedio que madrugar o en mi caso de no dormir, debido a que el sábado tenía una cena con unos amigos y que se alargaría bastante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Con estos prolegómenos comenzaba un viaje bastante curioso y, ahora en la lejanía del tiempo, bastante divertido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(Continuará)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-3682818235664415248?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/3682818235664415248/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=3682818235664415248&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/3682818235664415248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/3682818235664415248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/11/viaje-valencia-prolegmenos.html' title='VIAJE A VALENCIA (PROLEGÓMENOS)'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-4394657080160577166</id><published>2007-11-05T16:44:00.000+01:00</published><updated>2007-11-05T16:48:45.651+01:00</updated><title type='text'>UNA AVENTURA EN EL SUPERMERCADO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Hoy –como otros muchos días- te has levantado con prisas. Casi te sucede una desgracia cuando al irte a levantar de la cama&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tus pies se han enredado en las sábanas. En la lucha te enredas más hasta que gritas por calmarte, momento en el que te libras de tus ataduras. No has tenido buen despertar y eso te hace estar de mal humor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Poco a poco éste va remitiendo cual tormenta veraniega y el día, de un gris oscuro, se va tornando más claro. Incluso sonríes cuando escuchas algo gracioso en la radio. Desde luego que el día se va aclarando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Hoy tienes un poco de prisa y estás dispuesto para marcharte a la facultad, cuando tu madre te detiene. La nevera está casi vacía y es necesario reponer. Y como eres el único hijo, el sorteo te da siempre como ganador. Al punto te es dictada na lista interminable o así te lo parece. Y como no quieres emular los trabajos de Heracles (Hércules para otros) recurres al carro de la compra, no tienes ganas de aparentar ser un superhombre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Llegas justo en el momento en que una dependienta abre la verja. Hay unas pocas personas esperando, pero de su interior surge un instinto salvaje y pugnan a base de codazos por entrar en primer lugar. Accedes cuando los contendientes se dispersan por los diferentes pasillos. Despliegas tu rollo de papiro mientras conducen el carro del supermercado. Pronto te percatas de que tiende a marcharse hacía la izquierda y apenas puedes manejarlo. Menudo ojo has tenido en tu elección. Arrojas los productos en su interior tan pronto como los localizas en los estantes sin reparar en los precios, pues no quieres hacerte mala sangre con lo que han subido y que la vida está más cara y los sueldos más bajos con cada subida de impuestos. Llegas a la pescadería, por suerte sólo hay una persona, una mujer de cincuenta años, así que no tardarás mucho en ser servido. Craso error. La buena mujer comienza a pasearse a lo largo del mostrador ante la mirada expectante de la pescadera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- No sé qué llevar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- Hoy está en oferta la pescadilla a 6,95 el kilo – le informa la pobre pescadera en un intento de que la buena mujer se decida por algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- ¿Y la merluza a cómo está?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- A 12,95.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- Muchas diferencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Un momento de silencio. Van llegando nuevos clientes. La pescadera mira con horror la cola que se está formando. Pero como es paciente, sonríe y espera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- ¿A cómo está la merluza?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- 12,95.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- ¿Y la pescadilla?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- 6,95.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- No sé. ¿Están frescas? Es que no lo parece.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;- Fresquísimas, nos las traen directamente de Galicia –se apura a responder. Y a fe de que estaban frescas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Pues no sé… Perdona, ¿pero a cuánto estaba la merluza?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-12,95 –ya se denota un poco de cabreo en su voz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Pues si antes me has dicho que estaba a 6,95.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Eso era la pescadilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En esos momentos todos tenemos ganas de estrangular a la buena señora y librare de la pesadilla a la pobre pescadera que a este paso pronto se iba a convertir en santa. Al fin se decide por llevar una pescadilla que quiere limpia y en filetes. Y como era de esperar, mientras la pescadera ejecuta las acciones pertinentes, la clienta la atosiga. Y al fin la pescadera le hace entrega de la bolsa con pescado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Bueno, espero que esté fresca, porque no sé, la veía rara –apostilla a modo de despedida, dejando a la pescadera con ganas de asesinarla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Yo apenas tardo y ello se comprueba en los rostros de alivio de los que esperan su turno. Y continúo mi camino hasta la frutería. Justo en ese momento se va el último cliente, no puedo creer en la fortuna que he tenido. El frutero e seguida me atiende. De pronto aparece un señor mayor, un jubilado, que otea la mercancía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Ponme un kilo de plátanos –de repente suelta el señor mientras me atiende el frutero, quien hace caso omiso. De nuevo vuelve el señor al ataque pidiendo otras cosas más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Un momento, que tengo que atender y luego ya estoy con usted.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Es que estoy en la pescadería y tengo prisa –espeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Muy bien; pero primero tendré que atender a quien lo estaba haciendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;El señor regresa a la pescadería entre murmullos y despotriques. El frutero, por su parte, hace caso omiso y continúa atendiéndome.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Tienes la tentación y miras el reloj. Te agobias al percatarte que es más tarde de lo que pensabas. Raudo recorres los pasillos y arrojas al carrito todo lo restante de la lista. A fin llegas a la caja. La cola sólo cuenta con tres personas. El primero desaparece en un santiamén. El segundo no lleva mucho, pero al pagar con tarjeta, n le admiten la operación por más intentos de la cajera. Saca otra de su billetera y ésta sí acepta la operación. Delante de mí está una señora que se queda quieta al principio de la caja mientras la compra se le acumula, sin dejarme ir depositando mis artículos sobre el mostrador. De pronto, hace acto de aparición una señora mayor, sesenta años arriba, con una cesta e intenta colarse. Al no poder hacerlo, me pide que la deje pasar porque lleva mucha prisa. Acuciado por el tiempo, no se lo permito y recibo por contestación despotriques. Por su parte, la señora de delante ha ocupado toda la caja con su bolso, con la compra y quedándose en medio. No puedo hacer nada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y la cajera ve cómo la cola aumenta y la señora se toma todo el tiempo del mundo. Al fin quita su bolso y coloco mi compra sobre la caja. La señora sigue ocupando todo con su compra por lo que según va pasando la cajera los artículos por la máquina, yo lo echo en el carrito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-A ver si se va a llevar algo que de lo mío –me dice la señora cuando quiere coger uno de mis productos y yo lo rescato antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;-Yo sólo me llevo lo mío, no lo de otros –contesto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Pago y recojo mi carro de compra donde acomodo todo. Compro el pan en la panadería adyacente y me marcho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Pero la vuelta no es tranquila. Al cruzar la calzada la rueda derecha de mi carro se encuentra con un bache, se ladea y a punto está de volcarse, llevándome al suelo. Y para colmo, el ascensor se ha estropeado y toca subir con la compra por las escaleras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Al final llegas a tu piso, cansado, con la lengua fuera y encima se te ha hecho tarde y te va a tocar correr.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Si es que cuando el día empieza mal…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-4394657080160577166?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/4394657080160577166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=4394657080160577166&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/4394657080160577166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/4394657080160577166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/11/una-aventura-en-el-supermercado.html' title='UNA AVENTURA EN EL SUPERMERCADO'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-8905766649729274291</id><published>2007-10-08T18:37:00.000+02:00</published><updated>2007-10-08T18:40:42.235+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='olanes educativos'/><title type='text'>SOBRE SISTEMAS EDUCATIVOS.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Hoy me decidido a tocar un tema que no deja de interesar a todo filólogo y licenciado como es la educación, una de las salidas viables para un pobre loco que ha tenido la ilusión de estudiar una carrera de letras, un abocado a las filas del paro según la opinión de algunos. Y es que, para algunos, si no estudias una carrera de las que se encuadra dentro de la clasificación de las ciencias, eres un inútil, casi u parásito. Allá ellos y su mermada inteligencia. Lo único que es cierto es que tanto letras como ciencias son necesarias para que el ser humano avance, no olvidando su pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Centrándome en el asunto, en este país la educación parece un pitorreo. Tan pronto como un gobierno accede al poder, quiere reformar el plan educativo porque ellos van a conseguir lo que sus predecesores no habían conseguido: el mejor sistema educativo que no provoque el fracaso escolar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Yo me he formado bajo las siglas EGB, BUP y COU, y a pesar de sus déficits, era un sistema mejor que el que actualmente tenemos, Aún recuerdo cuando el PSOE y al frente de él Felipe González, presidente apoltronado por demasiado tiempo –milagroso cómo se conservaba su chaqueta de ante que sólo utilizaba en la campaña electoral, o quizás tuviera varias del mismo modelo-, anunció a bombo y platillo las excelencias del nuevo sistema educativo denominado como LOGSE. Nadie sabía cómo era aquello, sólo que iba a suponer un hito en la enseñanza. ¡Y desde luego que lo ha sido! Para poder llevar a cabo este nuevo proyecto, se formaron a los profesores durante un tiempo. Lo que más recuerdo era cómo los profesores se echaban las manos a la cabeza con tal desatino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Según avanzaban mis primos, comprobé que el nivel de conocimientos descendía con respecto a lo que yo había estudiado. Y proporcionalmente los libros de texto reducían su tamaño aumentaba su precio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Pero el mayor contacto con alumnos lo tuve durante las prácticas del Curso de Aptitud Pedagógica y con unas clases particulares que me salieron. Ahí pude darme cuenta de los pocos conocimientos que provocaban falta de comprensión. Y conversando con los alumnos de bachillerato, pude conocer su poca ilusión por los estudios porque no sentían motivación, principalmente a causa del aburrimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Numerosas reformas –o casi había que decir simulacros- que en lugar de mejorar la situación la han ido empeorando. Y es que hay una manía obsesiva por poner parches en lugar de actuar como es necesario: borrón y cuenta nueva. Y más desbarajuste cuando la ley de Calidad propuesta por el PP ni siquiera se puso en funcionamiento, a pesar de contener planteamientos interesantes, pero con déficits por esa obsesión del parcheado ya citada. Estos continuos desvaríos han dado lugar a que cosas que se estudiaban con catorce años, incluso menos, se estudian ahora con dieciocho años. Y curiosamente, en un sistema donde de pregona que lo que importa no es el contenido, sino enseñar a aprender, nos encontramos con una gran mayoría de alumnos que no son capaces de razonar con lógica. Lo peor es que aún no entiendo cómo hay gente que hoy avale un sistema educativo que ha aumentado el fracaso escolar y que ha convertido el acudir a clase un suplicio de aburrimiento. A ver si alguien, se atreve a coger el toro por los cuernos y arregla el desaguisado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En otros aspectos tenemos como referente siempre a Europa, sin embargo, con el nuevo sistema europeo que se va a implantar en la educación universitaria, puede suceder lo mismo que con &lt;st1:personname productid="la ESO" st="on"&gt;la ESO&lt;/st1:PersonName&gt; –curiosas siglas que definen muy bien este sistema-. De nuevo nos encontramos un planteamiento, o por lo menos el enfoque español, en que el contenido no importa, sino que hay que enseñar a investigar. Una idea interesante la de enseñar a investigar porque es una tarea ardua, pero no lo es menos un contenido que nos sitúe en un punto de partida a partir del cual podamos avanzar y revisar lo heredado, pues de lo contrario sería el fin. Permítaseme hacer un breve inciso para recomendar el libro &lt;i&gt;El clan del oso cavernario&lt;/i&gt; de Jean M. Auel, orientado en perspectiva semejante y que me ha resultado muy interesante. El conocimiento del ser humano es progresivo y para avanzar más no hay que volver siempre al mismo punto de partida, sino convertir el punto culmen de la generación precedente en nuestro punto de partida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y como ejemplo de la locura que se adueña de quienes plantean los sistemas educativos, se ha creado los postgrados; también conocidos como máster, en uno de los cuales he servido como conejillo de Indias antes de haber creado el grado. Pero lo patético fue cuando &lt;st1:personname productid="la Ministra" st="on"&gt;la Ministra&lt;/st1:PersonName&gt; de Educación intentó explicar qué eran y para qué servían y dio tres versiones distintas y contradictorias. Aún hay dudas de cuánto contarán en el &lt;i&gt;currículo&lt;/i&gt; del alumno, pero parece que al fin este sistema va a ser el heredero del doctorado antiguo. Esperemos que no cambien de opinión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Ante el panorama que se nos presenta, amigo lector, sólo me queda decir: ¡Qué Dios nos pille confesados!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-8905766649729274291?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/8905766649729274291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=8905766649729274291&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/8905766649729274291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/8905766649729274291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/10/sobre-sistemas-educativos.html' title='SOBRE SISTEMAS EDUCATIVOS.'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-1395649563688511067</id><published>2007-09-27T12:00:00.000+02:00</published><updated>2007-09-27T12:03:37.785+02:00</updated><title type='text'>UN DÍA CUALQUIERA EN LA VIDA DE UN DOCTORANDO (II)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Mas ya la mañana se ha ido y es hora de marchar a casa para comer. No puedes hacer nada y menos cuando tu estómago toma ejemplo y se rebela emitiendo fuertes quejas. Resignado recoges y apagas el ordenador. Pero, ¡maldita sea!, hoy no se quiere apagar por propia iniciativa. Ante esta situación recurres al método drástico: desenchufarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Con paso acelerado huyes de allí no sea que el infierno de este día se vuelva aún más cruel. En el camino piensas el plan que vas a seguir por la tarde. Todos los semáforos te van impidiendo el paso hasta que al fin por unos breves instantes el color verde anuncia su beneplácito; pero de nuevo maldices cuando a mitad del cruce cambia de opinión y la luz parpadea. Jurarías que tiempo atrás duraba más. Por fortuna tú estás a salvo, sin embargo un viejecito con bastón camina entre los coches. Y algún conductor vuelca sus frustraciones en el claxon de su automóvil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Intentas agarrate a la realidad, pero el sopor es más fuerte que tú. Cierras los ojos. Sólo un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;momento, un breve descanso, piensas antes de ser vencido. El sueño es pesado y realidad y sueño se confunden. Al final despiertas, aunque los ojos te cuesta abrirlos. Tras un esfuerzo titánico los abres. Piensas que ha pasado poco tiempo, mas horror. La tarde ya casi se ha pasado. ¿Cómo ha podido suceder?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Estás desconcertado e intentas establecer un nuevo plan, pero tus nervios impiden que te centres. Lo intentas una y otra vez, sin conseguirlo. Y por desgracia, maldita sea, ahora te empieza a dolor la cabeza. No piensas con claridad. Aparece tu madre, irrumpe en la habitación. Tragedia: se le ha olvidado no sé qué cosa y lo necesita para la cena. No te queda más remedio que bajar al supermercado. Vas a tardar cinco&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;minutos, no más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entras con celeridad en el supermercado. Nadie en la caja para pagar, mas en los pasillos hay bastante gente. Coges los productos como si fueras un rayo y acudes a la caja. No lo esperas y te encuentras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con una larga cola. Todos han terminado su elección de productos al mismo tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Ante aquella larga cola que apenas avanza no puede más que maldecir a todos aquellos que dejan sus compras para el último momento. Y para colmo una señora se entretiene dando la paliza a la pobre cajera que intenta todo lo posible para que la bendita señora deje que la cola avance. Cuando te toca el turno casi ni te lo crees. Pagas y marchas corriendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Llegas a casa y para tu horror los cinco minutos se han convertido en tres cuartos de hora. No te puede estar pasando esto. En tu habitación te preparas; sacas un libro y de pronto las notas se te caen y se te desparraman por el suelo desordenándose. Tienes un nuevo cometido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Al fin lo has ordenado y sonríes triunfante hasta que a la voz “la cena”, te muda el rostro. De nuevo el tiempo ha volado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Te repites una y otra vez mientras cenas. De nuevo te duele la cabeza. Quieres leer un libro, pero los ojos te escuecen, te lloran. Te resulta imposible. No tienes la costumbre de trabajar de noche y tu cuerpo se rebela. Y a pesar de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la siesta de por la tarde sientes suelo. Seguro que era tan pesado que no has descansado bien. Para despejarte, vas a ver la televisión, mas durante los anuncios sin fin los ojos se te cierran, los abres, se te cierran, los abres, se te cierran... y al fin caes dormido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Tu madre te llama mientras te da unos toques. Es tarde y no tienes ganas de nada más que de echarte en la cama. Medio zombie caminas por la casa hasta el servicio y luego a tu habitación. Despejas la cama y te introduces en ella. Buscas la mejor posición, la que te sea más cómoda. Sin quererlo te viene a la mente lo que has hecho durante el día. No puedes menos que tener un gusto amargo. Pero mañana sí; mañana será el día y nadie te lo va a impedir. Hoy ya no puedes hacer nada, pero mañana sí y quizás recuperes el tiempo perdido. Pero lo que se ha ido es difícil recuperarlo. Mañana será el día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis" st="on"&gt;La  Tesis&lt;/st1:PersonName&gt;, &lt;st1:personname productid="La Tesis" st="on"&gt;la  Tesis&lt;/st1:PersonName&gt;, &lt;st1:personname productid="La Tesis" st="on"&gt;la  Tesis&lt;/st1:PersonName&gt;, &lt;st1:personname productid="la Tesis.." st="on"&gt;la  Tesis..&lt;/st1:PersonName&gt;.”&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-1395649563688511067?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/1395649563688511067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=1395649563688511067&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/1395649563688511067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/1395649563688511067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/09/un-da-cualquiera-en-la-vida-de-un_27.html' title='UN DÍA CUALQUIERA EN LA VIDA DE UN DOCTORANDO (II)'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-4329334983775010568</id><published>2007-09-21T12:34:00.000+02:00</published><updated>2007-09-21T12:37:09.348+02:00</updated><title type='text'>UN DÍA CUALQUIERA EN LA VIDA DE UN DOCTORANDO (I)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;         El sol de nuevo ha salido. El despertador, o en todo caso una voz, te&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;despierta. Por un momento no sabes si aún sigues soñando o has vuelto al mundo real. Cuando ya no hay duda, intentas abrir los ojos; primero uno, después el otro, pero el primero lo cierras en un acto reflejo sin darte cuenta. Y por fin tu mente se aclara y tus ojos están del todo abiertos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;“&lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;&lt;i style=""&gt;La  Tesis.”&lt;/i&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;De pronto te viene este&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pensamiento. Hoy sí, te sientes inspirado y vas a trabajar en ella durante todo el día. Ayer ya no importa lo que hiciste y lo que no. Hoy va a ser ese día en que te vas a ir a la cama satisfecho del trabajo realizado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Mientras desayunas intentas no pensar en nada, pero de nuevo te asalta un único pensamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Continuas con tus quehaceres matutinos, un ritual de cada día que siempre es igual al día anterior. Bajas a la compra antes de marchar a la facultad y subes cargado como una mula, cagándote en los precios que han vuelto a subir y en el que gobierno te quiere hacer comulgar con ruedas de molino diciéndote que todo sigue igual y que la economía familiar está mejor que nunca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;En este ritual coges la cosas necesarias y de nuevo te lanzas a la calle, siguiendo el camino&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tantas veces trillado y que ya te sabes de memoria, así que no te preocupes de lo de alrededor, vas a tu rollo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;El recurrente pensamiento te vuelve a asaltar. Estableces un plan de trabajo. Hoy es ese día que siempre has querido, pues te sientes inspirado. Te has levantado lúcido, no como otros días que tu mente está bloqueada. Hoy es ese día, te vuelves a repetir. Hoy no hay quien te pare.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Llegas a la facultad y subes a tu departamento. Por suerte has conseguido una beca y puedes disfrutar de un lugar de trabajo agradable y digno. Hoy no ha llegado ningún compañero aún. Tomas asiento y enciendes el ordenador. Repasas mentalmente tu plan de trabajo, miras al reloj y sonríes. Todo marcha a la perfección.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;El ordenador tarda más de lo habitual en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estar operativo. O quizás eso te parece. Compruebas el correo para eliminar todo ese correo basura que te ofrecen viagra, rolex, viajes gratuitos e incluso alargamientos de pene. No hay ningún mensaje que te interese y los borras. Quieres salir de la aplicación y de pronto el puntero se ha quedado fijo. Esperas un poco. Nada. Intentas solucionarlo, pero... ¡maldita sea! Se ha quedado colgado. Lo reinicias y de nuevo te parece que pasa una eternidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Primer contratiempo que te lleva a perder un tiempo precioso. Al fin puedes trabajar con el ordenador. Intentas acceder a Internet para consultar una página útil, pero no hay forma de acceder; la red está caída. No puedes más que maldecir esta mala suerte. Comienzas a buscar los documentos que necesitas en la memoria del ordenador, pinchas, pero no se abren. Vuelves a pinchar...nada. Presa de la desesperación haces innumerables clicks sobre el icono, pero nada. Transcurren unos segundos e innumerables ventanas repetidas surgen. Comienzas a cerrar las dichosas ventanas y cuando crees que vas a poder comenzar tu trabajo, el ordenador se reinicia él solo. En esos momentos surge un instinto asesino de lanzar la odiosa máquina por la ventana o destriparla usando cualquier objeto contundente. Y entonces te vuelves a acordar:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyTextIndent"&gt;Ante estos contratiempos tu plan lo tienes que replantear y ajustarte a la nuevas condiciones. Ahora es el momento de leer el libro que habáis pensado leer mañana. Tomas papel y bolígrafo para tomar notas. Y te pones manos a la tarea. Pero no ha pasado mucho tiempo cuando en la puerta oyes unos toques y actos seguido aparece una chica desconocida preguntando por algún profesor que en aquellos momentos honesta en su despacho o cuándo salen las notas de cierta asignatura. Educadamente contestas y vuelves a tus quehaceres. Sin embargo, de nuevo llaman y en esta ocasión es un amigo que te viene a hacer una pregunta sobre algún problema que le ha surgido o una consulta. La cosa se lía y acabas hablando de algo intranscendente. Cuando se marcha, observas el reloj y te horrorizas. Crees que ha pasado poco tiempo, pero no, la mañana casi ha pasado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;Coges el libro con ahínco. Lees una líneas... te tienes que detener; no te enteras de nada. Los nervios provocan que no puedas concentrarte como te gustaría. Miras por la ventana, intentas sosegarte, encontrar esa paz entre cuerpo y mente que te permitan desarrollar tu trabajo. Y cuando la estás alcanzando, vuelven a sonar unos golpes en la puerta. En esta ocasión es un profesor con problemas informáticos: su ordenador se ha rebelado y no consigue domeñarlo. Acudes presto a la ayuda cual séptimo de caballería. Con más detalle te explica el caso. Piensas en el diagnóstico médico y acto seguido comienzas a intentan doblegar a tu duro enemigo. Ante la mirada a ratos estupefacta de tu protegido logras imponerte y vuelves a tu cubil satisfecho por la victoria lograda, la revancha. Pero cuando al fin te percatas de la hora, sólo sientes horror. La guerra te ha llevado más tiempo del que habías pensado y ya es muy tarde.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;“&lt;st1:personname productid="La Tesis.”" st="on"&gt;La Tesis.”&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Continuará)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-4329334983775010568?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/4329334983775010568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=4329334983775010568&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/4329334983775010568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/4329334983775010568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/09/un-da-cualquiera-en-la-vida-de-un.html' title='UN DÍA CUALQUIERA EN LA VIDA DE UN DOCTORANDO (I)'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-3565887686397239718</id><published>2007-09-06T17:03:00.000+02:00</published><updated>2007-09-06T17:05:47.920+02:00</updated><title type='text'>NECROLÓGICAS</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;En cuestión de pocos días hemos asistido al fallecimiento de una serie de personajes públicos que, a pesar de ser conscientes de nuestra brevedad en este mundo, no dejan de sobrecogernos el corazón y muchas veces no por la tristeza de la pérdida de seres queridos o admirados, sino por el miedo del saber, de la certeza que un día nosotros también caeremos bajo el golpe de guadaña de la muerte, y quien sabe, a lo mejor la hora señalada es el día siguiente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El mundo del fútbol nacional se ha visto conmocionado por la muerte del jugador sevillista Antonio Puerta. Una muerte que ha calado muy hondo en la sociedad española por le modo de producirse. El partido no era de los mejores, pero con la actuación arbitral se hacía entretenido. De pronto, Antonio cae al suelo como fulminado por un rayo entre convulsiones. Todo se vuelve confuso. No se sabe qué pasa y el telespectador no aparta la vista de la televisión. Ayudas asistenciales y señales de que el jugador no puede continuar. Se respira cuando el jugador abandona el terreno de juego por su propio pie. Parece que no ha sido más que un susto… Posteriormente comienzan a llegar noticias preocupantes. El estado empeora gravemente. Hasta que la última noticia anuncia su defunción que rompe las esperanzas de salvación que aún se guardaban.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El hecho de que este acontecimiento nos haya calado tan hondo hay que verlo desde diversas perspectivas como que le haya sucedido esto a una persona que por ser un jugador de elite está supervisado siempre con controles médicos… y si a él le ha pasado con tantos cuidados, qué no puede sucederle al resto de los mortales. También ha influido mucho el ser una muerte casi presenciada en directo, con imágenes, no una noticia en un recuadro de un periódico.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Días más tarde, una nueva noticia nos volvía a sobrecoger. En Huesca, un jugador de treinta y un años fallecía a consecuencia de un infarto. Era el turno de un jugador modesto. La noticia en mi ciudad ha calado más que en otras regiones ya que este jugador había nacido en laguna de Duero (Valladolid). Una vez más el fútbol se ponía de luto; pero esta vez de una forma más humilde. Era simplemente un recuadro en un periódico y unas breves palabras en la radio o la televisión, sin imágenes que impactaran. Su nombre era Ángel Arenales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Las otras muertes que han llamado la atención, aunque eclipsadas en gran medida por la de Antonio Puerta, han sucedido en el ámbito de la cultura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La fantástica actriz Emma Penella nos abandonaba de súbito. Una noticia para nada esperada entre el público, aunque parece que su salud se había resentido, perono hasta el punto de pensar en el óbito. En innumerables obras de teatro y películas ha participado, pero en la memoria reciente a todos nos acude la imagen de Emma encarnando a la gruñona y tacaña doña Concha en la serie “Aquí no hay quien viva”, siendo una componente del famoso trío las “Supernenas” dentro de esta serie. En el recuerdo quedará su famosa frase: “Váyase señor Cuesta, váyase”, que se ha popularizado tanto. Su último personaje doña Charo en “La que se avecina”, pero que no ha tenido tiempo de calar tan hondo como su anterior personaje. Y para muchos seguirá siendo siempre doña Concha. Y como toda una dama de la escena, murió con las botas puestas, siendo actriz hasta el último momento como ella quería.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La última parada la supone la muerte del escritor Francisco Umbral, polémico donde los haya. Escritor de novelas y ensayos, reconocido con numerosos premios, y articulista, género donde demostraba gran pericia. Para la ciudad de Valladolid una noticia con un mayor sabor amargo debido a su vinculación con nuestra ciudad y con uno de los símbolos de nuestra ciudad, el periódico de &lt;i style=""&gt;El Norte de Castilla&lt;/i&gt;. En la retina de todos quedará aquel programa de Nieves Herrero donde dio muestras de su personalidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuando levantó su voz para protestar por el trato recibido y “o se habla de mi libro o me largo”. En un tiempo en que la televisión comenzaba a monopolizar el entretenimiento de los españoles, aquella escena fue elegida como merecedora de permanecer en la memoria y en los anales de la televisión. Pero no sólo nos queda este recuerdo, sino el de sus palabras escritas, ya en forma de artículo, ensayo o novela.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Descansen sus cuerpos en paz, permanezca su recuerdo y su memoria. &lt;i style=""&gt;Sit vobis terra levis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;P.D.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esta mañana, leyendo el periódico he encontrado la noticia de que ha muerto Luciano Pavarotti. Una gran pérdida para la ópera y para la cultura mundial. No pocas son las palabras que se pueden dedicar a este cantante que no sólo se ha dedicado a las piezas de ópera. Una figura que en cierta medida ha servido para popularizar y relanzar la ópera entre el gran público, un género que se consideraba como propio de gente de alto poder adquisitivo y cultura alta –aunque esto segundo en menor medida-. Triste pérdida que dejará un vacío difícil de llenar. &lt;i style=""&gt;Requiescat in pace.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-3565887686397239718?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/3565887686397239718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=3565887686397239718&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/3565887686397239718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/3565887686397239718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/09/necrolgicas.html' title='NECROLÓGICAS'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-2702313190853257216</id><published>2007-08-30T17:02:00.000+02:00</published><updated>2007-08-30T17:04:38.696+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='versión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>UNA NUEVA VERSIÓN DEL CUENTO CAPERUCITA ROJA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Hace ya unas semanas, en un programa de estos veraniegos, hicieron una entrevista a una persona cuyo nombre he olvidado o ni tan siquiera lo supe. Ante aquellos micrófonos propuso que había que reescribir los cuentos populares para adaptarlos a las nuevas realidades sociales. Preguntándome cómo quedaría un cuento reescrito y he tenido la osadía de preparar esta nueva versión de la historia de &lt;i style=""&gt;Caperucita Roja&lt;/i&gt;. Que nuestros antepasados y los antiguos cuentistas tengan a bien perdonarme dicha locura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Caperucita era una niña de doce años, bueno, mejor dicho, no era una niña genéticamente. Caperucita en realidad –en los papeles- se llamaba Andrés y había nacido varón, pero desde su más tierna infancia se comportaba como una niña, cosa que a su padre no le agradaba en absoluto; él un macho de pelo en pecho. La abuela entendía lo que sentía su nieto-a, por ello le había comprado ropita de niña y cuando iba a su casa de visita, le dejaba vestirse con ellas y ser una niña. Lo que más le gustaba era una capa roja con caperuza, de ahí que su abuela le pusiera el nombre de Caperucita Roja. Todo era un secreto entre ellas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La situación cambió cuando el padre se fugó con una compañera de trabajo, escultural, de veinticuatro años. La madre tuvo que ponerse a trabajar y siempre llegaba por la noche a su casa, ni siquiera comía en ella a causa de los horarios tan esclavos de su jornada. Caperucita aprovechaba este tiempo para dar rienda suelta a su ser, vistiéndose de niña con ropas que tenía escondidas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Un día sucedió que, o su madre se adelantó en su retorno o ensimismada no se percató de la hora, la descubrió así vestida. Su rostro se tornó blanco, mientras el de Caperucita se ponía rojo, apenas pudiendo preguntar: “¿Qué haces vestido así?”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Soy una niña.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Aquella noche sólo hubo silencio. La abuelita, al día siguiente, enterada de todo, habó con su madre y consiguió lo que parecía imposible: que lo entendiera. Desde ese día ya sólo fue Caperucita Roja, como la había bautizado su madre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El invierno ya había pasado y la primavera había llegado, pero los continuos cambios bruscos de temperatura había hecho caer enferma a la abuelita. Hacía poco que se había hecho caer enferma la abuelita. Hacía poco que se había ido a vivir a un chalet, un poco alejado de la civilización y done aún no llegaba el transporte urbano, a pesar de que cuando se lo vendieron habían jurado y perjuraron que sí había. Un chalet que se había comprado con el dinero de un seguro de vida de su marido, ya en la gloria de Dios. Él había muerto de un infarto un día que su mujer, entristecida por la noticia, le confesó que era lesbiana y que estaba triste porque su querida amante durante estos años había fallecido. Su corazón no pudo soportar la sorpresa de aquella confesión y se fue a criar malvas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La madre preparó una cesta donde depositó los medicamentos que había comprado para la abuela. Como hacía fresco, ella se había puesto su capa roja. Y contenta, emprendió el camino cantando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Para llegar al chalet tenía que atravesar un pequeño bosque. Era un lugar tranquilo, pero desde hacía un tiempo merodeaba un Lobo que se dedicaba a espiar a las parejas que iban de excursión y a asustar a las niñas, aunque sus pensamientos eran más perversos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Iba tan tranquila Caperucita por el sendero, cuando el Lobo apareció de entre unos matorrales. Le gustaba aquella niñita que parecía no temerle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-¿A dónde vas? –le preguntó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-A casa de mi abuelita que está enferma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El Lobo había urdido un plan para poder dar rienda suelta a sus más bajos instintos. Logró sonsacar a Caperucita dónde vivía su abuelita. Sólo quedaba entretenerla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-¿por qué no le llevas un ramo de flores a tu abuelita? Seguro que te lo agradecerá.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;A caperucita no le pareció mala idea. El Lobo se despidió y ella&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se puso a seleccionar las florecillas silvestres más bonitas. Tan alegre se encontraba que de nuevo empezó a cantar acompañada por el trino de los pájaros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Entre tanto, el Lobo corría y corría como reseguido por mil demonios. Al fin llegó a la casa de la abuelita. Llamó a la puerta y se hizo pasar por un revisor del gas. Apenas había abierto la puerta su víctima cuando saltó sobre ella. La abuelita sólo pudo emitir un breve, pero agudo chillido antes de caer inconsciente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Este grito fue escuchado por un cazador que se encontraba por allí. No sabiendo a qué clase de peligro se podía enfrentar, fue a buscar refuerzos. Cerca de allí vivía un leñador, que era su novio. Se habían conocido un día por casualidad; un día que iba de caza y lo suyo fue un auténtico flechazo de Cupido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El lobo, por su parte, se preparaba para engañar a Caperucita. Con los pocos medios de los que disponía, se disfrazó. Había sido buena idea el hacer un curso a distancia de peluquería y maquillaje. Para llevar a cabo sus fechorías y no ser descubierto, le parecía buena idea el ir siempre disfrazado. Hizo pruebas para modelar su voz hasta que consiguió una que podía pasar por la que emitía una garganta cogida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;De pronto, sonó el timbre de la puerta. Veloz se echó en el sofá que presidía el salón y se tapó hasta los ojos con una manta. Se puso un poco nervioso al dudar si lograría engañar a Caperucita.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Adelante, la puerta está abierta –dijo y a continuación tosió aparatosamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Caperucita se acercó alegre mientras enseñaba las boticas a su abuelita. El Lobo intentaba permanecer tranquilo. El hecho de que Caperucita se mostrara natural, le hizo calmarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Mira lo que te he traído –dijo Caperucita mientras colocaba un jarrón con las flores silvestres sobre la mesita que estaba enfrente del sofá-. ¿Qué tal estás?.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Bien, hijita, bien. Pero no me reconozco ni la voz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Abuelita, ¡que grandes ojos te veo hoy!. No me había fijado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Así puedo verte mejor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Abuelita, ¡cuánto pelo tienes en la cara!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Es que hoy no he podido afeitarme de lo mal que estaba. Ya sabes que a las ancianas nos crece la barba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Abuelita, ¿qué es ese bulto que sobresale y que abulta la manta?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Mi secreto para jugar que ahora te mostraré.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;De pronto arrojó la manta a la confundida niña y saltó sobre ella, sujetándola con todas sus fuerzas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Ahora no habrá quién te salve.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Apenas había terminado de pronunciar esto cuando irrumpieron en la estancia, tras derribar la puerta con un hacha, el leñador y el cazador, cual héroes de película americana. Antes de que pudiera reaccionar, el Lobo fue derribado y castrado por el cazador con un afilado machete que lo seccionó como si fuera un chorizo de cantimpalos. Aturdido, el Lobo salió corriendo sin preocuparse de nada. Empecinado en su huida –brotándole por supuesto sangre por la herida- fue a cruzar una carretera, cuando un camión apareció y lo atropelló al no haber mirado antes de cruzar, cosa que hay que hacer siempre. El impacto lo despidió por los aires y fue a caer al río. La muerte se cernió sobre él.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;En el chalet de la abuelita, entre tanto, los dos héroes liberaron a Caperucita y a la abuelita, quien había sido amordazada por el Lobo y encerrada en un armario. Ambas ya estaban sanas y salvas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Al día siguiente el cazador regresó y les dio como regalo la piel del Lobo y sus colmillos. Lo había encontrado en la orilla muerto y decidió hacerlas un regalito de recuerdo. Con la piel se hicieron la abuelita y Caperucita unos abrigos y unos bolsos y con los colmillos unos pendientes. Se convirtieron así en las más &lt;i style=""&gt;fashion&lt;/i&gt; de la región. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Y es que, ya se sabe,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que para ser feliz en estos días y vivir en el país de las maravillas hay que ser “antes muertas que sencillas”.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-2702313190853257216?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/2702313190853257216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=2702313190853257216&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/2702313190853257216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/2702313190853257216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/08/una-nueva-versin-del-cuento-caperucita.html' title='UNA NUEVA VERSIÓN DEL CUENTO CAPERUCITA ROJA'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-5148931612959135590</id><published>2007-08-23T12:32:00.001+02:00</published><updated>2007-08-23T12:32:41.108+02:00</updated><title type='text'>UN NUEVO DESASTRE, NUEVOS HÉROES</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El segundo artículo que tenía pensado iba a versar sobre algo cómico y risible, desgraciadamente la actualidad me ha hecho cambiar de tema y realizar unas pequeñas reflexiones en voz alta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;De nuevo los telediarios y periódicos e informativos de radio nos han transmitido un acontecimiento luctuoso, en esta ocasión el terremoto en Perú. Una vez más en un país de gente pobre que de pronto se ha visto más pobre que el día anterior.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Uno no puede dejarse de preguntar qué está sucediendo para que cada vez haya más rebeliones de &lt;st1:personname productid="la Naturaleza." st="on"&gt;la Naturaleza.&lt;/st1:PersonName&gt; ¿Será verdad que cansada de la villanía humana la madre Naturaleza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ha decidido vengarse? Pero si es así, ¿por qué contra los que menos culpan tienen? O como algunos creen, ¿se ha inventado una máquina capaz de alterar el clima y producir desastres naturales? Preguntas sin solución. Hace ya nos años leí en un reportaje sobre el cambio climático, cuando aún se consideraba un mito,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que predecía todo tipo de desastres si el hombre no cambiaba. El hombre no ha cambiado y han aparecido los desastres. ¿Serán, pues, a causa del cambio climático? La respuesta queda para los expertos. Lo único que parece seguro es que el cambio climático, para desgracia nuestra, es ya una realidad, a pesar de que haya quien, al servicio de algún gobierno, quiera aún negarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Recientemente nos hemos levantado en España con la noticia de un terremoto, con epicentro en la provincia de Ciudad Real, había sacudido España. Incluso se había notado en algunas zonas de mi ciudad débilmente. Este hecho, al no ocurrir nada serio, provocó unas risas sobre todo cuando testigos relataban su experiencia. Uno de esos testigos contaba que se encontraba en el servicio cumpliendo sus necesidades cuando la habitación tembló. Pero unos días más tarde, estas risas se trocaron en llanto ante este terremoto peruano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Lo único positivo de esto sucesos es la reacción de la mayoría de la gente, dispuesta a ayudar con lo que pueda, la aparición del bien que existe en el ser humano –no todos-. Hay surgen esos héroes anónimos que acuden al ligar del desastre para mitigar en lo posible el dolor y el llevar un rayito de esperanza. Mi héroe no es el Ché, Marx y tantos de este estilo –con todos mis respetos para quienes los consideren como tal-, sino esos héroes anónimos que ni buscan reconocimiento ni fama, sino simplemente una sonrisa, su mayor gratificación a buen seguro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Cuando observo la pobreza que causan estos desastres y cuando contemplo pueblos sumidos en la miseria, me gustaría poseer riquezas para poder ayudar a todo el mundo. Impotencia siento al no poder ayudarles como quisiera. Y mis nervios se enervan cuando pienso en aquellos que tienen los suficientes medios para actuar y no lo hacen; no sienten compasión ante aquellos rostros sufrientes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;No puedo dejar de pensar el egoísmo del ser humano que no ayuda a su hermano y prefiere tener una vida de desenfreno encerrado en un mundo creado por él; un mundo de naipes creado por el dinero que se puede caer con un soplo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Y no menos hay que decir de algunos gobiernos que prometen ayudas y pasan los días y pasa el tiempo y nunca llegan. Promesas vacías, incumplidas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Una cosa parece cierta: hay un interés en que haya pueblos pobres para que los ricos puedan vivir mejor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El tiempo correrá y este desastre se quedará en el recuerdo –o se olvidará, tan frágil es la memoria humana-. Se creerá que todos los problemas se han solucionado; se confiará en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ello, pero nada de esto será verdad. Sin la presión de los medios, las ayudas “se extraviarán” o nunca llegarán y a sufridor sólo le quedará su esperanza. Aunque puede que alguien no se olvide. He visto un pequeño reportaje sobre Honduras, de la vida de sus habitantes después del paso del huracán que los asoló y no ha mejorado mucho la calidad de vida. Por suerte, el Gobierno Vasco aporta su granito de arena, no se ha olvidado y hay que loarlo: al César lo que es del César Ojalá alguien recuerde a Perú cuando el tiempo pase.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-5148931612959135590?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/5148931612959135590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=5148931612959135590&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/5148931612959135590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/5148931612959135590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/08/un-nuevo-desastre-nuevos-hroes.html' title='UN NUEVO DESASTRE, NUEVOS HÉROES'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8104150755740320589.post-1678378031231812489</id><published>2007-08-16T12:50:00.000+02:00</published><updated>2007-08-16T12:51:35.600+02:00</updated><title type='text'>POR EL PRINCIPIO DE LOS TIEMPOS</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Hoy se inaugura una nueva sección de este proyecto y durante un tiempo me he preguntado cómo podía empezar. Y se me ha ocurrido empezar por el principio de los tiempos, como diría Manolito Gafotas, frase que siempre me ha hecho gracia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;En primer lugar creo adecuado explicar por qué he dado a esta sección el título de “El espejo de &lt;st1:personname productid="LA DAMA BLANCA" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="LA DAMA" st="on"&gt;la Dama&lt;/st1:PersonName&gt; Blanca&lt;/st1:PersonName&gt;”. La figura de &lt;st1:personname productid="LA DAMA BLANCA" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="LA DAMA" st="on"&gt;la Dama&lt;/st1:PersonName&gt; Blanca&lt;/st1:PersonName&gt; está inspirada en Galadriel, personaje elfo que aparece en &lt;i style=""&gt;El Señor de los Anillos&lt;/i&gt; y cuya escena más emblemática es cuando enseña a Frodo y a Sam (en la película sólo a Frodo) el espejo donde observan escenas de su futuro y el presente. Un pequeño homenaje a este fantástico libro que a tantas generaciones ha deleitado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;He elegido este título por una segunda causa, ya que en esta sección quiero reflejar aquellos acontecimientos, vivencias o pensamientos que quiera compartir, como imágenes que se reflejan en un espejo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Hace unos días recibí un comentario por parte de Alfredo donde me proponía que contara la vida de un becario. No era la primera vez que me lo proponían. Sin embargo, la vida de un becario no es que sea un cúmulo de aventuras, sino es una vida tranquila –bueno, en cierta manera-. Por ello, no creo que pudiera lograr nada de interés. Esto no quita que hay episodios interesantes dentro de una vida normal y éstos los contaré cuando lo considere oportuno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Reitero que en esta sección pretendo la visión un mundo personal, que en muchos casos contrastará con la opinión de otras personas. Siempre con la idea de no ofender a nadie. Otra cosa será los que se sientan ofendidas, como es habitual en una sociedad donde continuamente hay quejas contra todo, aunque éstas carezcan de lógica ni fundamento. Parece que el quejarse sin motivo se ha convertido en un deporte nacional.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Con respecto a las actualizaciones, intentaré hacerlo con la mayor frecuencia posible ya que mi lucha contra el tiempo la llevo perdida y quiero avanzar más en mi tesis. Al menos una vez por semana lo actualizaré. En el blog principal pondré una aviso en el apartado “Noticias” de las diversas actualizaciones y mejoras en las secciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Como principio creo que ya es suficiente y es hora de que me dedique a mis otros menesteres y quehaceres de cada día. Pronto nos volveremos a encontrar. Un saludo.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8104150755740320589-1678378031231812489?l=elespejodeladamablanca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/feeds/1678378031231812489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8104150755740320589&amp;postID=1678378031231812489&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/1678378031231812489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8104150755740320589/posts/default/1678378031231812489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/2007/08/por-el-principio-de-los-tiempos.html' title='POR EL PRINCIPIO DE LOS TIEMPOS'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
